Un video difundido en redes sociales derivó en una solicitud directa al presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar: un ciudadano pidió apoyo para recuperar del corralón su automóvil, conocido popularmente como “Carro Peluche”. La respuesta del alcalde fue negativa y recordó que su administración mantiene una línea clara frente a los casos de manejo en estado de ebriedad.
El edil explicó que, tras revisar la infracción, se confirmó que el conductor fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol, por lo que —dijo— no es posible realizar gestiones para liberar el vehículo. Reiteró que, desde el inicio de su gobierno, decidió no intervenir en este tipo de situaciones por el riesgo que implican para terceros.
Pérez Cuéllar subrayó que, aunque comprende las circunstancias personales de quienes incurren en estas faltas, la autoridad tiene la obligación de sostener criterios firmes, especialmente luego de los llamados preventivos que se hicieron durante la temporada decembrina para evitar tragedias viales.
El alcalde agregó que el municipio no condona multas por conducir ebrio. En algunos trámites se pueden aplicar descuentos, pero cuando existe registro de intoxicación al volante, el procedimiento debe seguir su curso y el propietario cubrir los pagos correspondientes. Hacer excepciones —apuntó— enviaría un mensaje equivocado a la ciudadanía.
El caso volvió a colocar en la agenda el tema de los accidentes asociados al consumo de alcohol. De acuerdo con datos oficiales previos, los operativos de fin de año buscan disminuir este tipo de conductas y reducir lesiones y muertes en la vía pública.
